Ataque tardio en castillos PDF Print Correo electrónico
Escrito por Jacobo   
Este artículo muestra cómo lanzar un Ataque Tardío en Castillos (minuto 26 – 28), para arrollar a tu Oponente, a la vez que mantienes una economía poderosa. La idea general, es montar un gran ataque, que coja por sorpresa al contrario y lo supere.

Los elementos clave son: centrarse en desarrollar una fuerte economía temprana, para convertir los recursos obtenidos en un poder militar que permita acabar con el Oponente.

Este ataque debería darte una fuerte iniciativa, aunque a menudo, tengas que jugar defensivamente al principio. Esta iniciativa puede mantenerse hasta Imperial, para lograr la victoria.


Elección de Civilización.

En mi opinión, la mejor Civilización para un potente desarrollo inicial, o Boom, como se suele llamar en AoK, es la Vikinga. Y digo esto, por su Bonificación de Carretilla y Carro de Mano gratis; muchos jugadores desconocen la enorme ventaja que esto proporciona, durante Castillos.

Su infantería más fuerte, y una Unidad Única que también es infantería, han influido asimismo en la elección, porque prefiero Arietes e infantería (Unidad Única o Espadas Largas), para un Ataque Potente en Castillos.

No veo ninguna razón para elegir otra Civilización por sus buenos Campeones, puesto que los Campeones Vikingos son, sin duda, los mejores del juego, y los Vikingos, quizás la mejor Civilización. Si se suman las mejoras económicas gratuitas, la mejor infantería, y Puertos y Barcos de Guerra baratos, resulta difícil de superar.

Los Ingleses quedan en una cercana segunda posición, para mí. Si el objetivo es construir una economía poderosa, habrá que crear tantos Aldeanos como sea posible, y para eso, serán necesarios muchos Centros Urbanos.

Los Ingleses tienen los Centros Urbanos más baratos del juego, ¡cuestan menos que una Herrería! Esto permite construir muchos, con poca Madera, lo que deja recursos para Granjas y otros edificios.

Sin embargo, si quieres un desarrollo verdaderamente potente, necesitas investigar la Carretilla y el Carro de Mano, así como las mejoras de las Granjas y el Aserradero, cuanto antes. Son demasiado importantes para no hacerlo.

Empieza por la defensa.

Doy por supuesto que sabes como se obtiene un desarrollo potente, o Boom el procedimiento está descrito en varias estrategias, y no entraré en eso aquí. También puedes ver las partidas grabadas, si no lo tienes claro.

Tu objetivo es crear muchos Aldeanos. Yo prefiero unos 50, antes de comenzar a crear las tropas para mi ofensiva potente.

Sin embargo, mientras está creciendo tu economía, debes jugar defensivamente, de modo que suele ser buena idea levantar pronto un Monasterio, si ves Caballeros, y crear quizás algunos Caballeros y Lanceros propios; se trata de no quedar derrotado antes de que puedas crear tu propio ejército.

Lo importante, aquí, es superar económicamente a tu Oponente, puesto que él ha gastado recursos en atacarte, mientras que tú los has dedicado a potenciar tu economía. Sin embargo, si el ataque le permite superar tu economía, entonces él tiene ventaja, por lo tanto, es imprescindible que te prepares.

Tu Oponente puede actuar de forma pasiva, o agresiva.

Lo más fácil, es jugar contra un Oponente pasivo: simplemente potencia tu economía, y luego, ataca. En cuanto tengas en pié tu potente ejército, derriba sus barreras, y acaba con él.

Un Contrario agresivo puede resultar mucho más difícil de manejar, para muchos jugadores. Si realmente te está presionando mucho, procura construir de forma compacta, y levanta Empalizadas o Muros en los lugares donde eso pueda retrasarle, o molestarle. Intenta obligarle a que ataque desde una dirección, y solo una.

Recuerda que en la Edad de los Castillos, vas a ver muchos Caballeros, por lo tanto, crea Monjes cuanto antes, así como algunos Caballeros y Lanceros.

Puede que necesites una Catapulta, dependiendo de lo agresivo que sea tu Oponente; decide tú mismo, según veas la situación.

Lo más importante, sin embargo, es seguir creando Aldeanos. Comienza a Minar Piedra en cuanto puedas, para levantar un Castillo. En cuanto tengas recursos suficientes, construye el Castillo, en una posición tan avanzada como puedas, pero de forma que el Contrario no pueda derribarlo mientras lo estás construyendo, o justo cuando lo acabes. Con el Castillo y tus tropas, deberías poder aguantar hasta que tengas listo tu ejército.

Intenta simplemente absorber los ataques de tu Oponente, manteniendo el combate bajo el fuego del Castillo, y cuando tengas una fuerza potente, y unos 6 ó 7 Arietes, lanza tu propio ataque.

Pasa a la ofensiva.

Cuando llegues a unos 50 Aldeanos, comienza a crear Arietes; ponlos en cola en el Taller de Maquinaria, de forma que tu Oponente no sepa cuantos tienes. Si eres Vikingo, usa el Castillo para crear continuamente Guerreros en Trance; son una buena unidad, en Castillos.

Saca partido también de la Herrería, para investigar las mejoras de tus unidades; resultan muy útiles. Puede que eso no sea lo que más te preocupe ahora, pero estás a finales de Castillos, y esas mejoras resultarán muy importantes, cuando tengas muchas tropas.

Para apoyar tus Arietes y Guerreros en Trance, deberías explorar un poco, para ver qué tiene tu Oponente, y crear algunas Contraunidades; por ejemplo: Piqueros y Monjes, si tiene Caballeros.

Tienes que tener mucho cuidado, y controlar tu ataque, para no desperdiciar tus unidades. Manténlas agrupadas, y siempre atacando algo. Sigue creando más unidades, y sitúa el Punto de Reunión donde estés combatiendo.

Finalmente, también me gusta llevar un grupo de Aldeanos, para levantar otro Castillo ofensivo cerca de mi Oponente, mientras mis tropas están atacando. De ese modo, si el Contrario tiene muchas unidades, y detiene mi ataque, ese Castillo ofensivo demostrará que he recuperado terreno y control del juego.

Es de esperar que este ataque coja tu Oponente completamente desprevenido; pocos jugadores tendrán una defensa militar importante en su Base. La posibilidad de mantener tus tropas dentro de los edificios, hace muy difícil, para tu Oponente, saber cuantas tropas tienes, y por lo tanto, qué defensa organizar.

Cuando lanzas el ataque, debes arrollar al Contrario; con un número tan grande de Arietes y tropas de apoyo, deberías ser capaz de arrasarlo literalmente.

Remata en Imperial.

Crea al menos otros 55 o 60 Aldeanos (o más), antes de pasar a Imperial; no tengas prisa. Tienes que asegurar un economía fuerte, para poder mantener la presión sobre tu Oponente.

En las partidas grabadas, verás que tengo 100 Aldeanos o más, antes de pasar a Imperial, lo cual me aporta todos los recursos que necesito, para mantener continuamente un potente ataque.

Normalmente, puedes conseguir un respetable tiempo de paso de 35 minutos o menos, dependiendo del tiempo y los recursos que hayas gastado en tu Ataque Tardío en Castillos.

Con los Vikingos, una vez que he lanzado mi Ataque Tardío en Castillos, y he pasado a Imperial, me gusta construir gran cantidad de Cuarteles. Investigo las mejoras de infantería, para crear Campeones, y tenerlos mejorados al máximo, a la vez que saco gran cantidad de ellos, desde todos los Cuarteles (por eso es necesaria una economía fuerte).

Si tengo Oro suficiente, creo también Ballesteros, o quizás Guerrilleros de Elite, si el Contrario tiene Ballesteros. Naturalmente, debes tener Trebuchets en esa combinación, y arrasar la Base Contraria.

Si ejecutas correctamente tu Ataque Tardío en Castillos, el Contrario habrá renunciado a su ataque, y debería sucumbir rápidamente al tuyo, de modo que, durante la Edad Imperial, solo tienes que perseguirlo, para no darle oportunidad de reconstruir.

Es muy difícil contrarrestar un gran ejército, una vez que está en pié, si tú no tienes tropas. Por lo tanto, la clave está en impedir que pueda reunir una masa de tropas. Sigue empujándolo, para que no pueda volver a tomar la iniciativa.

Incluso si tu ataque falla, tu economía debería estar expandiéndose (Booming), debido al tiempo que has pasado potenciándola, antes de atacar. Tendrás muchos Aldeanos, y podrás ajustarte a lo que sea necesario.

Esta es la razón por la que has esperado tanto para atacar; ahora tienes una economía potente, y puedes adaptarte a lo que haga falta.

Si usas una Civilización de Arqueros.

Si tu Unidad Única es un Arquero, no puedes usarla como fuerza principal de Ataque, porque su poder es muy limitado, contra edificios.

Sin embargo, un grupo de Arqueros, con Caballeros, Arietes y quizás algunos Monjes, es un buen ejército de Castillos. Muchos jugadores confían en los Lanceros, durante Castillos, y los Arqueros acabarán con ellos rápidamente.

Pero procura tener una número importante de Arietes, para derribar edificios, y Caballeros, para protegerlos de las unidades de ataque cuerpo a cuerpo.

Cuando estés en Imperial, puedes crear los Arqueros en los Castillos (Arqueros de Tiro Largo o Chu Ko Nus) o en las Arquerías. Puede que lo mejor sea crear Caballeros y Ballesteros, o quizás Arqueros de Tiro Largo de Elite, o Chu Ko Nus de Elite. Esta combinación es muy difícil de detener, pero también es muy cara, así que debes tener cuidado.

Suele ser buena idea cambiar a Campeones, cuando tu Oro comience a bajar, porque los Campeones son la mejor unidad, teniendo en cuenta su coste.

Un ataque de Caballeros y Arqueros de Tiro Largo es una buena combinación, si tu Oponente llega a Imperial antes que tú, y trata de ejecutar un Flood de Campeones contra ti.

Los Arqueros de Tiro Largo y los Chu Ko Nus son muy eficaces contra Campeones, especialmente con apoyo de Caballeros y Monjes.

Los Arqueros de Tiro Largo y los Chu Ko Nus son unidades verdaderamente buenas, si se usan adecuadamente, pero no las malgastes, son muy caras. Manténlas cerca de Castillos o Plazas Centrales, u otras unidades de tu ejército.

Llevar un montón de Aldeanos, construyendo Plazas Centrales, con Arqueros cerca de ellos, es una táctica muy efectiva. Si tu Oponente intenta acabar con los Arqueros, Guarécelos en las Plazas Centrales; así no los perderás. Esto es más bien rastrero, pero si el Contrario hace todo lo posible para ganar, más vale que hagas lo mismo, o lo más probable, es que pierdas. Esta táctica puede funcionar tanto en Castillos, como en Imperial.

Mapas divididos por agua.

Si estás jugando en un mapa con una zona de agua que te separa de tu Oponente, o que solo tiene un estrecho punto de paso, probablemente, tendrás que recurrir a los transportes.

Hay 2 formas de hacerlo: puedes transportar pronto, y comenzar a crear tu ejército en el lado contrario; esto tiene el inconveniente de que tu Oponente verá que estás preparando un ataque, y tendrá tiempo de preparar sus defensas.

La otra forma es crear un gran ejército en tu lado, y con 4 ó 5 Transportes, desembarcar en la otra orilla. En este caso, el peligro está en que esos Transportes sean atacados y hundidos antes de llegar a tierra. Mientras tu Oponente no domine completamente los mares, o si se trata de mapas de Ríos o Montañas, en los que puedes construir un Castillo en la orilla, y cruzar bajo su protección, puede resultar seguro usar esta opción.

A menudo, el Contrario no sabrá ni qué ha ocurrido, si desembarcas 8 ó 10 Arietes y 15 o más infantes de cualquier tipo (yo prefiero Unidades Únicas, creadas en el Castillo, puesto que, de todas formas, vas a tener que construirlo). También tendrás que transportar Aldeanos, para levantar una Base Avanzada, y mantener así la presión sobre tu Oponente.

Si se trata de un Vado, puede que no necesites transportar, y baste derribar los Muros con los Arietes, aunque debes tener cuidado, porque si se trata de Muros de Piedra, tu Adversario puede tener tiempo de crear Catapultas antes de que consigas pasar, lo cual resultaría peligroso para ti.

Normalmente, vale la pena transportar al menos unos cuantos Caballeros, para eliminar las Catapultas, o los Aldeanos que puedan estar reparando los Muros, aunque no quieras arriesgarte a transportar todo tu ejército, por si el Contrario hunde tus barcos.


 
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